Pérdida de Audición en Niños

La pérdida de audición en los niños es un problema que sucede más a menudo de lo que podemos pensar. Tomar precauciones es importantísimo para prevenir este problema. Es importante conocer los riesgos de pérdida de audición en los niños para aprender a evitarlo.


Pérdida de Audición en Menores

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

La edad, factor de riesgo en la pérdida de audición

La pérdida de audición es un problema que tiene como factor de riesgo la edad ya que aumenta su presencia a medida que la persona va envejeciendo. En la mayoría de casos, una persona joven gozará de una capacidad auditiva mucho mejor que la de un anciano, ya que existe una relación directa entre el aumento de la edad y la pérdida de audición. Sin embargo, también existe una minoría de casos en la que los niños sufren una pérdida de audición. ¿Cuáles son los principales motivos que llevan a esta situación y cómo afecta esta situación a su día a día?


La audición es muy importante en los niños

La audición de los más pequeños es vital ya que está estrechamente relacionada con su capacidad de aprendizaje, con su capacidad de integración en la sociedad y con su capacidad de comunicación. Si los niños sufren de una pérdida de audición durante la primera época de su vida, carecerán de estas habilidades y, por tanto, su futuro tendrá más complicaciones que si dicha pérdida de audición se produjera durante la época adulta. Por eso los padres o tutores deben hacer todo lo posible para velar por la salud auditiva de sus hijos. En cuanto detecten el mínimo indicio de pérdida de audición deben acudir a un experto o a un médico especialista a la mayor brevedad posible. Más vale prevenir que curar.


Factores relacionados con la Pérdida de Audición

Pero, ¿qué factores o circunstancias pueden estar relacionadas con la pérdida de audición en los niños? En ocasiones, la pérdida de audición en niños puede deberse a cuestiones hereditarias. El factor genético juega un papel destacado, por ese motivo, si existen casos de familiares directos, principalmente si el padre o la madre padecen algún tipo de sordera o de enfermedad en los oídos, hay que prestar una atención especial a la salud auditiva del niño prácticamente desde que nace sometiéndole a diversas pruebas y exámenes médicos de manera regular. No obstante, también puede producirse una merma de la pérdida de audición en los niños si éstos padecen alguna enfermedad o sufren algún tipo de lesión. Ante estas situaciones, hay que saber reaccionar rápido y no subestimar la gravedad.


Los ruidos pueden provocar pérdida de audición

Cuidado con los golpes

Estadísticamente, los niños son más propensos a darse golpes, ya sea jugando o realizando actividades cotidianas. Dichos golpes pueden recibirlos en diversas partes del cuerpo, como por ejemplo las rodillas o la cabeza, pero a veces se los dan en el oído. En el peor de los casos, un golpe se puede traducir en una rotura de los huesos del oído, en una herida que dimane en una infección o en un trastorno o en un bloqueo de la audición. Si se da esta situación, hay que tener mucho cuidado y acudir a un médico a la mayor brevedad posible para que evalúe cualquier daño y, en ese caso, para que lo trate de la manera más oportuna. Una lesión en la zona del oído puede derivar en la pérdida de audición de manera parcial durante unas horas... o incluso durante el resto de la vida de esas persona.


Cuidado con la higiene del oído

El cerumen es un elemento que existe en cualquier canal auditivo, tanto de mayores como de pequeños. Quizá sean los niños quienes le den menos importancia, pero con un poco de higiene auditiva, siempre que se haga con ciertas medidas de seguridad, no tiene por qué implicar la pérdida de audición de un niño. Sin embargo cuando hay un exceso de cerumen, se recomienda evitar el uso de algodones o de bastoncillos. En su lugar, lo más adecuado es visitar al médico lo antes posible para que éste lo extraiga a la mayor brevedad posible. Un taponamiento puede derivar en una infección y una infección puede tener como consecuencia una pérdida de audición ya sea temporal o permanente.


Cuidado con los ruidos

O la sobreexposición a ruidos con un nivel de decibelios elevado también puede resultar peligrosa. La televisión, la música, los gritos... cuando el volumen supera los estándares recomendados, especialmente si éste se produce de manera constante, es susceptible a un daño en los oídos e incluso a la ruptura del tímpano que derive en la pérdida de audición. Quizá los niños no sean conscientes de este peligro, por eso los padres o tutores deben vigilarlos para tratar de poner freno a cualquier problema auditivo potencial relacionado con la pérdida de audición.


Los niños también pueden utilizar Audífonos

La pérdida de audición en menores se puede producir bien en un solo oído o en ambos. Una de las soluciones más recomendadas para corregir esta deficiencia es el uso de audífonos. Los audífonos se consideran un gran remedio para mejorar la capacidad auditiva del menor, así como para paliar los efectos negativos de ésta. Por tanto, hay solución para este problema. Pero como lo ideal sería que no se llegara a dar el caso, lo mejor es prevenir y velar por que los hijos disfruten de una capacidad auditivita sana. Especialmente cuando hablamos de la salud auditiva de los más pequeños, cuando aún están desarrollándose y tienen toda una vida por delante.


Audífonos para niños