Cuándo llevar Audífonos

La decisión de cuándo llevar audífonos o cuándo no es realmente necesario puede ser complicada en algunos casos y más importante de lo que parece. La última palabra siempre tiene que ser del médico especialista.

Te lo contamos en este artículo.


Audífono

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Cuándo llevar audífonos, una decisión importante para mejorar nuestra calidad de vida

Los audífonos son unos dispositivos que sirven para ayudar a aquellas personas con deficiencias auditivas a que puedan percibir mejor los sonidos que hay en el ambiente. Pero con los audífonos no solo pueden percibir dichos sonidos, sino que también les permiten comprenderlos, lo cual facilita de gran manera la situación comunicativa al receptor. No obstante, no se le recomienda a todo el mundo que lleve puestos audífonos, ni siquiera a todas aquellas personas que puedan sufrir de una deficiencia auditiva. ¿Por qué? Vamos a explicar qué personas deben llevar audífonos y cuáles son los principales motivos médicos que excluyen a ciertos individuos.

Cuidar tu audífono

Deficiencia auditiva media o grave

Las personas que deben llevar audífonos son aquellas que sufran de una deficiencia auditiva media o grave y siempre tras la pertinente aprobación de un médico especialista en el oído. Es cierto que los audífonos ayudan a comprender la mayoría de los sonidos del ambiente, pero decidir llevar puesto uno no es una decisión que se deba tomar a la ligera. Llevar puestos audífonos sin necesidad real de hacerlo tan solo puede resultar perjudicial para la audición del interesado por varios motivos; por ejemplo, porque acostumbra al oído a una comodidad prescindible e innecesaria o porque lo somete a un nivel de decibelios más elevado de lo normal y sus consecuencias pueden ser perjudiciales para la salud auditiva.


Pérdida de audición general

Si tú no escuchas bien en determinadas situaciones (por ejemplo, solamente fallas en la escucha de sonidos a un volumen muy bajo), pero eres capaz de llevar una vida con total normalidad en lo que respecta a la audición, no deberías ponerte este dispositivo. ¿Por qué? Porque realmente no lo necesitas y, si fuerzas el oído a convivir con un audífono en el día a día, tan solo vas a acostumbrarlo para que sea un oído vago. Al mismo tiempo, como convivirías con sonidos a un nivel de decibelios mucho mayor, los que de por sí sean más elevados se traducirán en algo mucho más potente que podría dañar el interior del canal auditivo o incluso la membrana del tímpano. Es como si oyes bien la televisión o la música a un determinado volumen, pero decides subirlo siempre al máximo; en este tipo de situaciones lo que consigues en llevar al límite al oído y te arriesgas a dañar tu audición. Por tanto, y con el paso del tiempo, este pequeño problema inicial con el que podrías haber convivido perfectamente, se habría agravado sobremanera y el hecho de llevar audífonos se habría convertido en una necesidad imprescindible para el día a día.


Cuidar tu audífono

Personas de edad avanzada con problemas para seguir conversaciones

Como norma general, si eres joven y puedes hacer una vida normal (a pesar de no entender el 100% de los sonidos, algo que por otra parte no es habitual y requiere de una audición perfecta), procura no llevar puestos los audífonos. En cambio, si eres una persona de edad avanzada y te cuesta mucho seguir una conversación, ver la televisión o realizar otras actividades del día a día, quizá lo más pertinente sea acudir a un médico especialista para que te recomiende algunos audífonos que puedas utilizar.


Utilizar el audífono en el oído con deficiencia auditiva

Si realmente es necesario que lleves audífonos pueden darse dos opciones reales, que será el propio especialista médico quién determine y siempre después de las pertinentes pruebas de audición. Quizá necesites dos audífonos, uno para cada oído porque la capacidad auditiva haya mermado en cada uno de ellos; o bien que solo te haga falta llevar uno, porque la deficiencia de alguno sea mayor que la del otro. Ten en cuenta que puedes escuchar bien (o mejor) con un oído que con otro, viene a ser algo similar a la vista, ya que no tienes por qué tener la misma graduación en el ojo izquierdo que en el derecho.


Utilizar audífonos en periodos durante el día

Algunos médicos especialistas en la audición, si tienen dudas a la hora de decidir si el paciente debe llevar o no audífonos, o si su caso de deficiencia auditiva es leve, lo que recomiendan es colocarse los audífonos durante periodos de tiempo interrumpidos y solo en situaciones concretas. Es decir, no llevarlos puestos durante todo el día, sino solamente cuando sea necesario. De este modo, la persona interesada puede salir airosa de cualquier situación del día a día cuando no entienda bien lo que se diga, pero tampoco forzará la audición ni la acostumbrará a depender de los propios audífonos, sino que la obligará a realizar un esfuerzo adicional pero siempre alcanzable.


En resumen, el médico especialista será siempre quién tenga la última palabra, quién determine en qué situaciones debes llevar o no audífonos y quién decida si necesitas un audífono para cada oído o si basta con uno para el izquierdo o para el derecho.