Datos Científicos sobre el Oído

La audición es uno de los sentidos más importantes que tienen el hombre y la mujer. El oído no solo brinda la posibilidad de conocer el mundo que rodea a las personas gracias a los sonidos, sino que también cumple otras muchas funciones en el cuerpo humano.


Cuidado del oído

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Algunos datos que corroboran la importancia del oído

El oído desempeña un papel muy destacado en muchos aspectos de la vida y éstos son algunos datos que lo corroboran:


La forma de las orejas

¿Por qué las orejas tienen la forma que tienen? Todo tiene una explicación razonable: el oído externo ha evolucionado hasta adoptar la forma que tiene para ayudar a captar mejor las ondas sonoras que están presentes en el ambiente. Cuando captura dichas ondas, éstas pueden llegar mejor hasta el tímpano. Por tanto, la forma de los oídos es la adecuada para canalizar mejor los sonidos y para que éstos puedan llegar mejor hasta el tímpano.


El oído está muy relacionado con el equilibrio

El oído está estrechamente vinculado con el equilibrio del cuerpo y se presenta como una herramienta básica para conseguir este fin. Los canales auditivos tienen una serie de células que son las responsables de detectar cada cambio de posición de la cabeza. Dichas células envían información al cerebro para que éste dé ordenes a los músculos y, de ese modo, logre el equilibrio en todo el cuerpo.


El oído y el equilibrio

El vértigo es un trastorno relacionado con el oído

El vértigo es un trastorno relacionado con el oído, concretamente en el laberinto, el cual se encuentra en la zona del oído medio. En algunos casos, esto se debe a una pérdida auditiva o incluso a un cambio de presión en el oído.


Las orejas nunca dejan de crecer

Las orejas nunca dejan de crecer en la vida de un humano. Se trata de un dato que puede pasar desapercibido para muchas personas porque la variación no es evidente, pero basta con observar con más atención el tamaño de las orejas de las personas mayores respecto a las de otras más jóvenes. Éstas, por lo general, suelen ser más grandes. Sin embargo, esto no afecta en absoluto a la capacidad auditiva del oído.


Partes del oído

El oído es un órgano pequeño pero muy complejo. Éste consta de tres partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Asimismo, cada una de ellas se compone de elementos diminutos que se coordinan entre sí para crear un sistema muy elaborado. En el caso del oído medio, éste consta de una diminuta membrana: el tímpano; y de tres huesos de un tamaño muy reducido: el martillo, el yunque y el estribo. La función de todas las partes del oído es la de amplificar las ondas sonoras para poder procesarlas mejor.


Partes del oído

El estribo es el hueso más pequeño

Como curiosidad, el estribo es el hueso más pequeño del cuerpo humano. En oposición, el más grande es el fémur, que se encuentra en la pierna.


La presión en los oídos

El oído suele tener una sensación de taponamiento en determinadas situaciones. Por ejemplo, cuando volamos en un avión, cuando subimos a una montaña... Cuando logramos destaponarlo, se pone fin a una sensación molesta y tenemos que dar la gracias a la trompa de Eustaquio. Esta estructura se encarga, entre otros, de equilibrar la presión del aire en el oído medio.


Cada oído es diferente

Algunos expertos en audición han llevado a cabo diversos estudios y han determinado que cada oído procesa los oídos de una determinada manera. Por ejemplo, el oído derecho se encarga de escuchar mejor el habla de las personas, mientras que el izquierdo percibe mejor la música. Entre ambos oídos, se logra un equilibrio ideal, ya que cada uno compensa con ventajas las carencias del otro.


La importancia de la cera de los oídos

Por cuestiones de higiene y de salud, hay que limpiar la cera de cada oído de manera frecuente. Sin embargo, no hay que olvidar que la cera de los oídos cumple una función de defensa muy importante. La cera es la manera natural que tienen los oídos para protegerse frente a hongos, bacterias, polvo y suciedad. Además, emana un olor desagradable para los insectos, de modo que evita que éstos sientan la curiosidad de adentrarse en el canal auditivo. Cabe recalcar que tanto la ausencia como el exceso de cerumen en el oído pueden resultar perjudiciales para la salud; lo ideal es una higiene constante para que haya un mínimo de cera (nunca se puede eliminar el 100%) y evitar que haya demasiada.


La cera del oído

El oído transmite los sonidos al cerebro

Los oídos guardan un vinculo muy importante con el cerebro. El cerebro interpreta las señales eléctricas que le envía el oído. Estas señales son sonidos que se crean a través de un proceso complejo que comienza cuando vibra el aire que ha entrado a través de los oídos. Por tanto, la conexión que tienen es vital para completar el proceso de la audición.


En resumen, el ser humano logra cumplir muchas funciones corporales gracias al oído. Se trata de funciones que no solo tienen que ver con la audición, sino también con la salud, la higiene o el equilibrio. Teniendo en cuenta estos datos, deberíamos velar más por el bien de nuestros oídos, ya que de esa manera todo nuestro organismo saldría beneficiado.