Hábitos coticianos que pueden perjudicar tus oídos

Te mostramos varios hábitos coticianos que pueden perjudicar tus oídos. Evitarlos puede prevenir problemas de audición en el futuro.


Cuidado del oído

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Cuidar la salud de los oídos

Los oídos te permiten escuchar los sonidos que hay a tu alrededor. Su importancia es clave para poder desempeñar actividades del día a día con total naturalidad y no siempre se valoran los oídos como se debería. El cuidado de los oídos es vital para disfrutar de una audición buena y, por tanto, de una calidad de vida destacada.

Así que hay que cuidarlos en todo momento. Sin embargo, y aunque no te des cuenta, seguro que tienes algún hábito nocivo que merme la capacidad de tus oídos y que los dañe. Hablamos de gestos cotidianos y no todos tienen que ver con la exposición a ruidos fuertes. Así que, al margen de mantener conversaciones a gritos, subir el volumen de la televisión o utilizar auriculares por encima del límite de decibelios recomendado por la Organización Mundial de la Salud, es aconsejable corregir otros gestos.

Estos son algunos de los hábitos cotidianos que podrían dañar tus oídos.


Fumar

Bien es sabido por todos que el tabaco tiene efectos muy negativos en el cuerpo humano. El tabaco puede causar diversas enfermedades como el cáncer y, aunque los más habituales afecten directamente a pulmones, a la faringe o a la garganta, también puede llegar a producirse un cáncer de oído. Pero eso no es todo, porque los elementos que despide el humo de los cigarros pueden afectar directamente a los oídos reduciendo la capacidad acústica a medio y a largo plazo. Diversos estudios indican que los fumadores tienen un 70% más de posibilidades de perder audición respecto a aquellas personas que no fuman. ¿Lo mejor? No fumar. Y en caso de hacerlo, es preferible que sea en espacios abiertos.


Limpiarse los oídos con bastoncillos

Los bastoncillos no son la mejor solución para limpiar los oídos ni para retirar el exceso de cerumen que se acumule en el canal auditivo. ¿Por qué? Es sencillo, se trata de un instrumento externo que penetra en el interior de los oídos y que podría dañarlos. No resulta extraño escuchar casos de personas que han sufrido infecciones o heridas en el canal auditivo, o incluso que se hayan reventado el tímpano por culpa de un bastoncillo. Por tanto, es preferible recurrir a otros métodos para la limpieza de los oídos que resulten más seguros, menos invasivos e igual de efectivos.


Usar un secador de pelo

Cuando te secas el pelo, haces que una fuente de aire potente y caliente esté cerca de tus oídos. El problema es que en ocasiones, dicha fuente de aire se produce directamente en su interior. Esto puede provocar una perdida de la audición a corto y a medio plazo, además de diversas infecciones. Por eso es recomendable colocar unos tapones para oído cuando vayas a utilizar un secador.


Obesidad

La obesidad tiene muchos efectos secundarios en la salud humana, y no solo cardiovasculares, óseos y musculares. Según diversos estudios médicos, las personas cuyo índice de masa corporal esté por encima de lo recomendado también tienen hasta un 17% más de posibilidades de sufrir una pérdida parcial de la audición a largo plazo. Una buena dieta y una vida más saludable pueden ayudar a prevenir deficiencias auditivas.


Exponerse al ruido del tráfico

Conducir puede ser algo muy relajante... pero también suponer una auténtica odisea para los oídos. Cuando se produce un atasco de tráfico, los oídos padecen las consecuencias más negativas. Es habitual que, en estos casos, se escuchen más pitidos de claxon, más gritos de los conductores impacientes y más ruido de los motores de los vehículos. Es decir, que el nivel de decibelios es mucho más elevado de lo habitual y todo ello se produce en un entorno más reducido. Algo nada recomendable para los pasajeros. Una solución parcial puede ser comprar unas orejeras protectoras que minimicen el impacto.


Ingerir alcohol

Las bebidas alcohólicas producen daños en el cerebro. Entre dichos daños, se encuentran los que afectan directamente a la corteza auditiva central del cerebro, lo cual se traduce en una merma del volumen cerebral y en un deterioro de los nervios que se encargan de percibir los sonidos. El problema se acrecienta cuando la ingesta de alcohol se produce de manera continuada y, sobre todo, excesiva; lo cual se debería evitar.


Consumir en exceso ciertos medicamentos

El exceso de medicamentos nunca es positivo para el cuerpo humano, ya que esto puede ocasionar un sinfín de problemas. Normalmente afectan al sistema nervioso y al sistema digestivo, pero no es algo excluyente. Los oídos también se pueden desgastar tras el consumo excesivo de medicamentos variados, como por ejemplo los antipalúdicos o los antibióticos. Lo recomendable es no abusar de ellos, no automedicarse y leer siempre con atención el prospecto de cada medicamento y por supuesto, tomarlos siempre bajo supervisión médica. Y esto no solo deberíamos hacerlo por la salud de los oídos, sino por la de todo nuestro organismo.