Cuidado de los Audífonos

El cuidado de los audífonos es muy importante para mantenerlos siempre en buen estado y que podamos disfrutar de una buena audición con ellos. Te mostramos en este artículo los principales enemigos de los audífonos para que los evites y así alargar la vida útil de tus audífonos.


Audífono

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Cuidar tus Audífonos

Cuidar de los audífonos es uno de los aspectos más importantes de estos dispositivos. Si no se cuidan bien, o incluso si no cumplen unos requisitos mínimos de higiene diaria, se pueden estropear o perder calidad. Por ese motivo, hay que prestar atención especial a muchos elementos que pueden afectar a los audífonos. En el día a día hay muchos más de los que podemos llegar a pensar. Solo por numerar algunos de los más comunes, he aquí varios enemigos de los audífonos a los que los usuarios de estas herramientas de ayuda acústica se enfrentan a diario.

Audífonos

Arena

La arena puede resultar muy nociva para los audífonos, ¿por qué? El hecho de que los granos de arena sean tan pequeños, les permite adentrarse en cualquier rincón y ser prácticamente indetectables. Por otro lado, los audífonos son dispositivos muy delicados y la mínima intrusión puede afectar a su funcionamiento. En las playas y en las ciudades costeras, el riesgo aumenta de manera considerable por motivos obvios. Sin embargo, en lugares de interior, como las montañas, o en los parques de pueblos y ciudades, dicho peligro también está presente para los usuarios de audífonos.


Agua

Los audífonos no se pueden mojar. Si se mojan ligeramente, por ejemplo con unas pocas gotas de lluvia, seguirán funcionando sin ningún impedimento. El problema se produce cuando la cantidad de agua es importante, como por ejemplo una tormenta en la que el nivel de lluvia sea considerable. En ese último caso, se recomienda que los pacientes se quiten sus audífonos para evitar que se mojen y se dañe su sistema de funcionamiento interno. Por ende, tampoco se pueden sumergir los audífonos; es decir que los usuarios de audífonos se los tienen que retirar cada vez que se vayan a duchar o cada vez que se preparen para nadar en una piscina o en el mar. Esta suele ser una de las causas de deterioro más habituales en los usuarios noveles, ya que mojan los audífonos por inercia y sin darse cuenta hasta que han cometido el error.


Falta de Higiene

No cabe duda de que la higiene es uno de los pilares básicos para llevar una vida saludable, pero esta máxima también se aplica a otros elementos. En el caso de los audífonos, limpiarlos a diario de manera prudente y efectiva es muy necesario. En el caso de que se manchen, la suciedad puede estropearlos. Es muy habitual que diversas partículas se puedan adentrar en estos dispositivos, como por ejemplo la ya mencionada arena o incluso partículas de polvo, restos de alimentos, suciedad variada... Si no se retiran de los audífonos, éstos se deterioran de manera paulatina. Para evitar esta situación basta con mantener una higiene de manera constante. Hay que limpiar los audífonos a diario, manipularlos únicamente después de lavarse las manos y guardarlos siempre en su funda protectora. Si se combina este cuidado de los audífonos con una higiene de los propios oídos, la vita útil de los audífonos puede prolongarse.


Calor

Si los audífonos alcanzan o superan una temperatura determinada, se pueden llegar a estropear. El motivo es que su interior no está diseñado para soportar un calor excesivo, de modo que se estropean o incluso se pueden llegar a fundir. Estos límites siempre están dentro de lo razonable, es decir, que no se van a estropear unos audífonos solo por pasear durante una soleada tarde de verano. Sin embargo, hay diversas situaciones en las que sí pueden deteriorarse. Si la fuente de calor se encuentra cerca de los audífonos y ésta emite una cantidad bastante alta, se puede llegar a producir una situación de riesgo para los audífonos. Por ejemplo, si un usuario se olvida éste dispositivo cerca de una estufa o de un radiador encendidos, podría darse el caso de que no funcionase cuando lo volviera a utilizar.


Golpes

Los audífonos no están hechos a prueba de golpes. Si un usuario lleva los audífonos en su oído y recibe un golpe en esa zona de su cabeza, este dispositivo de ayuda también lo recibirá. En función de la gravedad y de la potencia del mismo podría implicar un arreglo o que no le sucediera nada. Además, se podría llegar a dar una situación similar aunque el paciente no lleve los audífonos; si éstos se encuentran guardados en su funda protectora y sobre una mesa, pero alguien les da un golpe y caen el suelo, nos encontraríamos ante la misma tesitura. En función de la altura desde la que caiga y la potencia a la que lo haga, el devenir de los audífonos será uno u otro.



Hay que tener un cuidado especial con los audífonos

En resumen, hay que tener un cuidado especial con los audífonos, los cuales son unos elementos muy delicados y una pieza clave en el día a día de casi todos sus usuarios. Sin embargo, hay algunos peligros que están muy presentes en situaciones cotidianas a los que hay que prestar una atención especial como los que ponemos de manifiesto en este artículo.