Descansar el oído

¿Qué hacer para descansar el oído? En el día a día de una persona normal, el oído se expone a numerosos ruidos, muchos de los cuales incluso sobrepasan el límite de decibelios recomendado por la OMS (la Organización Mundial de la Salud). Los ejemplos son muy numerosos, desde el ruido de los cláxones en un atasco de tráfico, pasando por el volumen elevado de la televisión o por un paseo por la calle junto a unas obras, hasta acabar en un concierto con gritos o con un nivel de decibelios que acaba dañando el oído. Todo esto termina por dañar el oído a medio plazo. ¿Y cuáles son las consecuencias? La más común es la pérdida parcial o total de la audición, es decir, la sordera.


Cuidado del oído

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Dar tregua al oído

La audición es un valor muy importante que tenemos los humanos, por eso es muy importante velar por la salud auditiva en todo momento. Pero, ¿cómo hacerlo? Puede que por cuestiones personales o laborales, no podamos ser estrictos con la salud auditiva, pero sí que podemos compensarlo con algunos gestos. Lo mejor es darle una tregua al oído de vez en cuando y dejar así descansar al oído, es decir, buscar lugares y ambientes más relajados para que pueda descansar y, por ende, dañarse menos. He aquí algunos ejemplos con ciertas actividades que se pueden hacer fácilmente para darle un merecido descanso al oído.


Buscar un lugar de retiro

Busca un lugar silencioso y tranquilo en el que poder relajarte. Después de un ajetreado día lleno de gritos y un volumen medio elevado, lo mejor para el oído es darle una pequeña tregua en un lugar así. Por ejemplo, puedes ir a un parque en el que escuchar solamente el piar de unos pájaros o el sonido que hacen los árboles al mover sus hojas o el agua al caer. Tu oído te lo agradecerá.


Yoga

Puedes practicar diversas actividades por el bien de tu oído, de hecho es bastante recomendable hacerlo. El yoga es una actividad física relajante que permite momentos de desconexión para el oído. El motivo es sencillo, ya que este deporte se practica en un entorno agradable, sin ruidos y con música relajante; todo ello combinado con momentos de meditación personal que contrastan enormemente con el bullicio de un día de oficina.


Descansar el oído con Yoga

Música clásica

La música amansa a las fieras, pero en el caso de la música clásica, ésta va un paso más allá, porque incluso las duerme. Este tipo de música, al margen del gusto musical de cada individuo, es muy recomendable para el oído. Su sonoridad y tranquilidad crean un ambiente idílico para que la audición pueda tomarse un descanso. Escuchar música clásica en un ambiente relajado, es una de las actividades que recomiendan muchos expertos. Así que, ¿por qué no probarlo?


10 minutos de relajación diaria

10 minutos de relajación total al día es una cantidad de tiempo mínima que deberíamos poner en práctica todos. Un breve espacio temporal diario sin ningún ruido, más allá del que salga de nuestra propia cabeza, y en el momento que cada uno prefiera (ya sea nada más despertar, a media tarde o antes de acostarse). ¿Por qué? Porque esto brinda una oportunidad única para desconectar del ajetreo, porque es un contraste sonoro tan necesario como agradecido y porque el oído valora tanto esos momentos que lo compensa con una salud auditiva mejor.


Tranquilidad antes, durante y después del sueño

Justo antes de dormir, no te expongas a ruidos muy elevados. Acostarte tras haber hablado a un volumen elevado, por ejemplo tras tener una discusión o tras ver la televisión a un nivel de decibelios superior a lo recomendado, puede resultar dañino para la audición ya que el oído quiere un poco de calma antes de la tranquilidad total: es mejor que la reducción de ruido sea paulatina.

Asimismo, tampoco es nada recomendable dormir con ruido. La causa más habitual suele ser acostarse con la televisión encendida. Al margen de que el descanso del cuerpo no sea igual con ruido, el oído tampoco cuenta con ese tiempo de desconexión total que tanto anhela, lo cual puede repercutir nocivamente en la audición.

Y, por ende, despertarse con ruido tampoco es nada bueno para el oído. No pongas el despertador a un volumen muy elevado, por mucho que te cueste levantarte por la mañana. Y, si tienes niños pequeños, enséñales a que no griten, especialmente a primera hora del día.


Practica el silencio para mejorar el oído

El silencio es un valor muy preciado. Seguir estos sencillos consejos se puede traducir en una calidad auditiva mucho mejor. El oído gozará de una salud más favorable y, además, la mente también saldrá beneficiada. Hay momentos necesarios en el día a día que no siempre se cumplen, pequeñas treguas que pueden hacer la vida de cada persona mucho mejor. Y, conseguirlo, es mucho más fácil de lo que parece: solo hace falta voluntad.