9 consejos para el cuidado de tus oídos

Sigue estas sencillas recomendaciones y consejos para cuidar tus oídos al máximo y podrás mantener tu nivel de audición durante mucho más tiempo.

Te lo contamos en este artículo.


Cuidado del oído

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

La importancia del cuidado del oído

Los oídos representan una parte del cuerpo humano tan importante como sensible y escuchar bien brinda una calidad de vida mayor. Si no sigues unos hábitos saludables para tu audición, podrías llegar a perderla de forma parcial o completa. Por tanto, el cuidado de los oídos se presenta como algo esencial en el día a día.


Consejos para cuidar los oídos

He aquí una serie de consejos que los expertos recomiendan seguir para evitar deteriorar los oídos y así no perder audición:


1. No introduzcas ningún objeto en el oído

No introduzcas ningún objeto en esta zona. Es decir, que para un buen cuidado de los oídos no debes meter el dedo aunque quieras aliviar un picor, tampoco un bastoncillo aunque pretendas limpiar el interior, ni cualquier otro objeto para el fin que sea. Si este mecanismo no está especialmente pensado para la limpieza, para la protección ni para el cuidado de los oídos, lo mejor es que lo alejes del canal auditivo para evitar cualquier posible daño.


2. Evita los ruidos fuertes

Para el mejor cuidado de los oídos, evita estar expuesto a fuertes fuentes de ruido. Por ejemplo, algunos objetos cotidianos como los auriculares, los altavoces o las bocinas pueden resultar muy dañinos e incluso llegar a mermar la audición si su volumen es demasiado alto. Además, ciertos lugares como los estadios deportivos, las discotecas o los locales de conciertos de música son puntos en los que el nivel de ruido puede ser muy alto.


3. Evitar los medicamentos ototoxicos

Cuando acudas a la consulta de tu médico pídele que no te prescriba ningún medicamento ototóxico. Estos son los que pueden dañar el oído. Ten en cuenta que el médico siempre pensará en el bien de tu salud y en el cuidado de tu cuerpo y oídos, pero muchos de estos medicamentos se incluyen dentro del grupo de los antibióticos y podrían afectar a tu audición de manera hipotética e indirecta. Hay alternativas, solo debes de tenerlas en cuenta.


4. No aplicar ciertos líquidos en el oído

No apliques agua oxigenada, aceites minerales ni ningún tipo de solución salina en el interior del canal auditivo. Está muy extendida la idea de que estos productos son buenos para la limpieza y el cuidado de los oídos, pero no es así. Más bien lo contrario, porque algunos de los elementos con los que están elaborados podrían provocar alguna infección en el interior del oído.


5. Utilizar tapones de oído para nadar

Cuidado con el agua. Si vas a nadar es recomendable que lleves puestos unos tapones de oído especialmente pensados para este fin, ya que estos se amoldan perfectamente al interior del canal auditivo sin dañarlo y sin permitir la entrada de agua (ni de los diversos componentes que puedan estar contenidos en ella como el cloro o la suciedad acumulada). Además, y por descontado, descarta sumergirte en cualquier masa de agua que esté muy sucia y contaminada. Esto no solo podría suponer una infección en el canal auditivo, sino que también podría repercutir de manera negativa en los ojos y en las vías respiratorias.


6. Acude al médico ante cualquier problema

No te auto mediques. Si te duelen los oídos o sientes cualquier molestia, lo mejor es que acudas a un profesional. Incluso el hecho de aplicar unas simples gotas sin prescripción médica puede resultar muy perjudicial para tu salud auditiva. ¿Por qué? Porque quizá tengas alguna pequeña perforación y cualquier aplicación podría hacerla más grande o infectarla. Por tanto, para el correcto cuidado de los oídos, es imprescindible la opinión de un experto médico que determine cuál es el daño y qué procedimiento se debe seguir para el correcto cuidado de los oídos.


7. Que el médico te quite los tapones

Si se te forma un tapón de cerumen (la cera que se acumula en los oídos), acude a un médico para que lo extraiga. El mejor cuidado de los oídos consiste en dejarlo en manos de los profesionales; si tú mismo intentas desatascarlo con diversos líquidos o un bastoncillo, es posible que consigas que el cerumen se vaya, pero los efectos secundarios se pueden traducir en una micro-rotura interna. Tampoco debes esperar demasiado tiempo para retirar este tapón, porque cuanto más tiempo pase mayor será la molestia y más aumentarán las probabilidades de que el daño acarree consecuencias graves para tu oído y para tu audición.


8. Pon especial cuidado en los oídos de los niños

Pon especial atención en el cuidado de los oídos de los más pequeños, ya que ellos son los más sensibles y propensos a un daño mayor; al mismo tiempo, cuanto más joven se es, se incrementan las posibilidades de exponerse a unas consecuencias irreversibles. Asimismo, los niños son más propensos a jugar con cualquier elemento y es más probable que se introduzcan arena o semillas (por nombrar un par de ejemplos) en el oído.


9. Hazte revisar el oído frecuentemente

Además, si sufres de hipertensión, de diabetes o de colesterol, es recomendable que te sometas a una consulta auditiva con cierta frecuencia. Diversas asociaciones para el diagnóstico y el tratamiento de la sordera sugieren que dichas consultas se lleven a cabo cada 6 u 8 meses.