Los Niveles de Decibelios en las Acciones Cotidianas

La presión acústica se mide en decibelios, los cuales se expresan de la siguiente manera: dB. La OMS, es decir la Organización Mundial de la Salud, considera que hasta 55 decibelios, el oído se expone a unas condiciones de salud óptimas. Sin embargo, a partir de esta cantidad, la exposición a los mismos pueden llegar a resultar nociva para la persona hasta el punto de no solo provocarle lesiones graves e irreversible en el oído o la pérdida de la audición.


Niveles de Ruido

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Niveles de Decibelios

La pregunta es, ¿a qué corresponden 55 decibelios? ¿Hay margen para superarlo? ¿Y cuál es el equivalente en una acción cotidiana para este nivel, así como para otras situaciones del día a día? He aquí un listado con varios ejemplos y casos prácticos que nos ayudarán a comprender a cuánto equivale este nivel de exposición a la presión acústica.


Entre 0 y 10 decibelios

Es un nivel de presión acústica prácticamente imperceptible. Es algo que se puede escuchar solamente cuando no hay más ruido ambiente. Si una persona puede escucharlo y entenderlo claramente es porque goza de una capacidad auditiva envidiable. En ese caso, se recomienda que mantenga sus hábitos auditivos porque lo está haciendo muy bien.


Entre 10 y 30 decibelios

Esta cantidad de decibelios equivale a los que se escuchan en una conversación tranquila y a un nivel no muy elevado. Por ejemplo, a la presión acústica equivalente en una biblioteca. Dada la situación, se habla muy bajito para no molestar al resto de personas, pero con la suficiente intensidad como para hacerse entender prestando un poco de atención.


Nivel de ruido leve en una biblioteca

Entre 30 y 55 decibelios

Se trata de un nivel de ruido bajo, y por lo tanto aceptable. Es el volumen al que se mantiene una conversación normal en la que, por precisar más, se pueden escuchar otros sonidos externos no molestos, como por ejemplo el ruido de una nevera.

En cualquier caso, la Organización Mundial de la Salud no recomienda sobrepasar los 55 decibelios. Es prácticamente inevitable no superar esta cantidad en ningún momento del día, pero el problema se produce cuando se está sometido a dicho sonido de manera prolongada, ya que comienza el nivel de riesgo. Aún queda margen hasta llegar a producir el daño en el oído, pero se recomienda no sobrepasar dicho nivel de decibelios.


Entre 55 y 75 decibelios

Este nivel de decibelios ya está catalogado como un nivel de ruido considerable. Un aspirador puede llegar a emitir sonidos a 65 decibelios, es decir, un ruido que dificulta una conversación normal. En la calle, el ruido del tráfico puede llegar a alcanzar los 75 decibelios y el volumen de la televisión también puede exponerse a esa cifra. Lo ideal es no llegar a este baremo, o al menos no alcanzarlo de manera prolongada.


Entre 75 y 100 decibelios

Se trata de un nivel de decibelios bastante elevado y que incluso puede resultar molesto, sobre todo cuando se produce de manera prolongada. En un atasco de tráfico, se alcanzan fácilmente los 90 decibelios; una cantidad de presión acústica muy similar a la de una sirena de la policía, los bomberos o una ambulancia. A partir de los 75 decibelios, se pueden producir lesiones en el oído. Si se sobrepasan los 75 decibelios, hay que dar un descanso al oído para que se recupere de esta sobreexposición.


Nivel de ruido alto de la sirena de una ambulancia

Entre 100 y 120 decibelios

El nivel de decibelios es realmente alto. Es al que se está sometido en una discoteca, en un concierto de música o en una obra con taladradoras. El oído necesita 16 horas de descanso para compensar 2 horas de exposición a niveles superiores a los 100 decibelios. Y el riesgo de padecer una pérdida auditiva a corto, medio o largo plazo, se incrementa de manera considerable. La protección adecuada, es decir unos inhibidores de sonido, son la solución más efectiva para evitar lesiones auditivas.


A partir de 120 decibelios

El oído humano entra en el umbral del dolor si sobrepasa esta cantidad de decibelios y el riesgo de sordera es bastante alto. Se pueden sobrepasar los 120 decibelios si se está a menos de 25 metros del despegue de un avión o justo al lado de un petardo que estalle. El tímpano corre el riesgo de romperse y, si se alcanzan los 180 decibelios, se puede llegar a provocar hasta la muerte de la persona. No hace falta decir que la Organización Mundial de la Salud lo desaconseja de manera tajante.


Nivel de decibelios de ruidos comunes

Por tanto, lo ideal es exponer al oído siempre a menos de 55 decibelios y, en casos puntuales durante el día, por debajo de los 75. Si se sobrepasa este nivel de presión acústica, hay que darle un descanso al oído porque de lo contrario el riesgo de padecer una lesión auditiva o de sufrir la pérdida de audición aumentan de manera considerable.