Cómo ponerte tapones en el oído

Qué tener en cuenta a la hora de ponerte los tapones para los oídos. Te damos unos conejos para que puedas ponerte con más facilidad los tapones en el oído. Introducir bien los tapones en el oído es esencial para que te protejan mejor y además podrás evitar lesiones y heridas en el oído.

Te lo contamos en este artículo.


Tapones a medida para nadar

Artículos del Blog del Centro Auditivo Estaire

Salud auditiva

La salud auditiva tiene una premisa muy importante, que consiste en saber bien qué se mete en cada oído y tener mucho cuidado cada vez que algo así se haga. Uno de los elementos más habituales que se suelen introducir dentro de un oído son los tapones para los oídos, puesto que éstos actúan como un factor de protección auditiva. No obstante, su correcto mantenimiento, colocación y extracción es esencial para evitar lesiones, heridas, infecciones o inflamaciones.

He aquí un listado con algunos consejos importantes a la hora de colocarse los tapones en el oído:


1. No cortar los tapones para hacerlos más pequeños

Nunca cortes ni quites ninguna parte de los tapones para los oídos para hacerlos más pequeños. Si crees que los que tienes son muy grandes y no se adaptan bien al interior de tu oído, es mejor que utilices otros tapones de menor tamaño.


2. Guardar los tapones dentro de su estuche

Siempre debes guardar los tapones para los oídos dentro de un estuche. Su correcto mantenimiento es esencial para evitar que se ensucien. Debes tener en cuenta que cualquier agente externo que haya en el tapón, lo meterás dentro del oído. En otras palabras, que la suciedad acumulada en los tapones para los oídos entrará dentro de tu propio oído, y eso es algo que por cuestiones de higiene y de salud debes evitar a toda costa.


3. Lávate las manos siempre que manipules los tapones

Como consejo adicional a la higiene de los tapones para los oídos, lávate las manos siempre que los manipules. Esto afecta tanto a antes de colocártelos como de extraerlos. Aunque creas que tengas las manos limpias, no lo estarán del todo y siempre es mejor asegurarse.


4. No abusar de la vida útil de los tapones de oído

No abuses de la vida útil de tus tapones para los oídos. Normalmente tienen varios usos, pero nunca deben ser demasiado prolongados porque de lo contrario pueden deteriorarse. Tienes que seguir las recomendaciones del fabricante. Siempre nos puedes preguntar a este respecto.


5. Tener siempre los oídos muy limpios

Debes velar por tu higiene auditiva. Si el interior de los oídos está sucio, por ejemplo porque tienes cerumen acumulado, antes de introducir los tapones debes limpiarte los oídos. Uno de los motivos principales es que si tienes cera que tapone el canal auditivo e introduces cualquier elemento, solamente conseguirás meterlo más dentro; y el cerumen requiere el proceso inverso, es algo que debes extraer.


6. No utilizar tapones que te hagan daño

Si los tapones para los oídos que estás utilizando te molestan, debes retirarlos lo ante posible. No tiene ningún sentido introducirte algo en el interior del oído que te haga daño, ya que quizá te esté provocando una lesión y sus consecuencias se irán agravando cuanto más tiempo permanezcan dentro.


7. Moldear los tapones antes de introducirlos

Si los tapones que utilizas son moldeables, antes de introducir los tapones para los oídos en el interior de cada oído, dales la forma adecuada. Para ello, se recomienda que los moldees con los dedos para que queden más alargados. El motivo es que así se pueden adaptar mejor a tu oído, ya que cuando estén dentro volverán a su estado natural y se abrirán más.


8. Debes tener muy claro el objetivo de los tapones

Antes de colocarte unos tapones para los oídos, debes tener muy claro cuál es el objetivo que buscas. Los tapones para los oídos sirven para ocasiones esporádicas y cotidianas, por ejemplo para descansar mejor si no consigues conciliar el sueño por culpa del ruido externo o si vas a trabajar de manera puntual con unas herramientas que generen muchos decibelios. Si vas a acudir a un concierto, a trabajar con una mesa de mezclas de sonidos o a manipular una taladradora, quizá necesites unos tapones personalizados, más precisos y específicos, que se adapten mejor a estos fines profesionales.


9. No forzar la posición de los tapones

Nunca debes forzar la posición natural de los tapones para los oídos. Esto quiere decir que no tienes que introducirlos demasiado profundos, porque de lo contrario podrían llegar hasta el tímpano y provocar lesiones auditivas graves e irreversibles. También podría darse el caso de que, por culpa de meter los tapones para los oídos demasiado dentro, éstos se quedasen atascados.


10. Abrir el oído antes de introducir los tapones

Cada vez que te coloques unos tapones para los oídos, tienes que abrir el canal auditivo todo lo posible para así facilitar su inserción. Esto puedes hacerlo con los propios dedos; si los acercas al oído ampliarás el canal para que los tapones para los oídos puedan introducirse más fácilmente.


11. Asegúrate que los tapones están bien puestos

Cuando te introduzcas unos tapones para los oídos, espera unos 20 o 30 segundos a contar a partir de la colocación. Asegúrate de que los tapones han adoptado su posición natural y de que se han acomodado perfectamente al interior del canal auditivo. Además, es esencial que estos queden fijos para evitar cualquier movimiento innecesario, pero tampoco tienen que apretar.


12. Mantener el canal auditivo limpio y seco

Después de utilizar unos tapones para los oídos, es importante que te asegures de que el canal auditivo está limpio y seco. Por ejemplo, si los has utilizado para nadar en una piscina, podría darse el caso de que se hubiera quedado dentro alguna pequeña cantidad de agua o de suciedad, y es importante retirarla a la mayor brevedad posible para impedir que se creen humedades.